Sindrome De Domingo Por La Tarde
lunes, 3 de octubre de 2016
Vivo
Eran la una de la tarde y recién me despertaba. Daba bronca tanto silencio...
Salgo a la calle para tomarme el bondi, durante el viaje observo lo que antes no: gente haciendo cosas.
Algo tan común como la cotidianidad, personas paseando, parejas, solteros, gente mayor, todas además de ir o haber salido de sus trabajos disfrutan de la "estación del amor".
Después de aquel viaje en que conocimos otros países, otras culturas y en especial a nosotros mismos en otro territorio me di cuenta de algo increíbe pero real: estamos vivos.
Una sensación que todavía perdura, una chispa que se encendió nuevamente, el querer aventurarse a cosas nuevas, comenzar a proyectar y concretar cosas que uno posterga por excusas tontas de la vida diaria, como volver a ser un niño y tener el entusiasmo propio de ellos al conocer cosas o lugares nuevos.
Hacer las cosas bien—hacer las cosas mal—hacer las cosas.
El mundo sigue rodando, aunque no es la tierra que gira, es el Sol que sale.