En tiempos dónde un celular no cabe en un bolsillo,
Pero este es más grande que una billetera,
Y la billetera termina siendo más grande que el corazón.
En tiempos de melodías desafinadas sonando en la radio,
Ganando premios de egolatría barata.
En tiempos de lecturas simples, de metáforas complejas y lectores analfabetos.
En tiempos de maestros que le deben materias de vida a sus padres
Y alumnos aprendiendo de otros alumnos.
En tiempo dónde el tiempo no vale nada, el día es un momento, la hora es un instante y un minuto es una estrella fugaz sin deseos
Lo que nos queda en estos tiempos de técnocracia, en la que los relojes murieron de indiferencia, por no preguntar nunca más ¿Qué hora son, mi corazón? Es ver como se consume nuestras vidas en esas pantallas que solo reflejan el tiempo que nos permite saber que en una hora esa batería dejará funcionar y ese aparato no nos va a enunciar más la hora, aunque el tiempo siga avanzando, nosotros deberíamos aprender del tiempo y jamás dejar de avanzar.
posted by Juano Monzón at
17:40
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