Sindrome De Domingo Por La Tarde
miércoles, 30 de septiembre de 2015
Utopía
Iba muy despacio todo, como si fuera la primera vez que corría hacia la gratitud de ser uno más en ese estadio repleto de nadas. Él siempre con su camiseta número 2. Era todo un sueño, jugo al fútbol muy poco y bastante mal en su infancia, Horacio se sentía apenado por la tarde en que dejó su ciudad natal para adentrarse en la gran capital.
Él es comentarista deportivo en una radio del barrio La Boca. No suele ver más allá de la naturalidad en que sus comentarios son acertados y bien recibidos por los oyentes.
Una mañana despertó con un sueño que le pareció tan real, creyó que había sucedido. El sueño recurrente de él, el sueño que lo desvelaba, el sueño que tanto soñaba era poder pisar una cancha de fútbol, pero ser partícipe del juego y no fuera de el.
Ese día llegó al estudio y su compañero le comenta que hay alguien esperándolo en el pasillo. Horacio se acerca con intriga de quién lo esperaba, ya que era muy solitario y nadie solía visitarlo en su trabajo, abre la puerta que da al pasillo, se encuentra con Carlos Tevez. Él le comenta a Horacio que le agrada muchísimo su trabajo, que lo escucha como una persona humilde y respetuosa al deporte.
Horacio no podía creer que Tevez había ido a visitarlo solo para reconocer su trabajo, Carlos le comenta a Horacio que estaba por organizar un partido a beneficio para los chicos del barrio de la Boca y lo recaudado iría para los comedores de la zona, con lágrimas en su camisa cuadrille le acepta la propuesta, preguntándole si podía usar la número 2, a lo que Carlos con una sonrisa de fantasía le sugiere "menos la diez, usa la que quieras..." Lo abraza y se va.
Esa noche, Horacio no cenó, se ducho unas tres veces, miró en internet cuanto vídeo existiese de jugadas y goles de quién lo invitó a semejante sueño. Sueño que lo veía imposible, sueño que esa noche al dormir no lo soñó...
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