Sindrome De Domingo Por La Tarde

sábado, 1 de agosto de 2015

Cuatro caramelos

Ya viene nervioso desde hace rato, Julio no sabe si hoy puede ser una noche genial o desastrosa.

Es una noche de invierno, lleva una campera de esas que incomodan, pero abrigan. En su bolsillo derecho hay unos caramoelos de menta que todavía no saben que están ahí. La Fender Telecaster  que cuelga de su espalda indica que ya está preparado para salir a tocar. Camina desde su casa hasta un bar  a unas 30 cuadras.

Cuando se da cuenta  de la existencia de los caramelos, los nervios hacen que la primera menta aterrice en su boca, sale de su casa ya con mala fortuna. El primer paso hacia la vereda casi hizo que vuelva a entrar, un delivery motorizado que pasa por su vereda, por centímetros no lo accidenta debido al rápido reflejo de Julio. El chico arriba de su moto lo mira como si él fuera en vez de persona, un cono anaranjado de obstáculos.
Luego de ese problema, a unas pocas cuadras, presencia como dos muchachos de unos 16 años en la vereda paralela  tratan de robarle al mismo chico-delivery que casi lo deja . Julio duda un segundo, pero se arriesga a entrometerce y toma coraje con otro caramelo, deja la guitarra apoyada en el semáforo y les grita: "dejen al flaco tranquilo!", mientras levanta con su mano izquierda un botella de vidrio que  rescata de un cesto de basura antes de cruzar la calle.
Los dos adolescentes escapan. Mientras el muchacho del delivery lo reconoce y con una vergüenza ridícula de la situación pide disculpas y gracias. Julio como se caracterizaba por tener pocas palabras solo le contestó: "renova el registro, nene"
Mitad de camino, ya los nervios empiezan a desaparecer, hasta que un patrullero se detiene y le indica la voz de alto. Vuelven los nervios, el oficial con bigotes y ray bans le ladra: documentos y manos contra la pared!" Julio no entiende nada, le explica: "oficial, acabo de evitar un robo hace unas 10 cuadras, ahora estoy yendo a un bar que toco con mis amigos y ya llego tarde".
Lo comienza a registrar ese personaje salido de los años '80 cuando le dice: "Músico, eh? Seguro vago y comunista como todos, y estos caramelos? Son de marihuana, no? (Prueba uno) Menta, es para esconder el aliento a marihuana sin duda, la marihuana deja impotente, pibe, seguro tu novia te dejó"

Julio le explica que la campera no la usa desde hace tiempo, que los caramelos están ahí y que no consume ningún tipo de estupefacientes (jamás dijo drogas). Con sospechas, observa cada milímetro del aspecto del pobre Julio, le dice que cree su argumento y amablemente se retira con una lentitud propia de un domingo por la tarde.

Llega al bar, sigue nervioso por las situaciones de esta noche, y ahí va otro caramelo.

Ya en el escenario, Julio sigue nervioso. Cuando comienzan la primer canción, para a la banda y le pregunta al público: "Disculpen, alguien tiene un caramelo de menta? 
posted by Juano Monzón at 21:03

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