Sindrome De Domingo Por La Tarde

miércoles, 2 de julio de 2014

Exilio

Tres Días en que el alma reposó sobre un viejo colchón, la televisión vacía de fondo acompañaba la fiebre que no cesaba por ningún motivo, la soledad del día se dispersaba de tanto en tanto con el paisaje urbano de esa ventana distante con vista hacia la nada.

Cuesta volver a la sociedad y a la rutina de vivir en la rutina misma, quizás fue esta situación la que dió pie a todos los pensamientos que uno suele tener cuando pasa demasiado tiempo solo, enfermo y en cama.

La idea de que el ser humano es tan vulnerable a ciertas cosas: a la enfermedad, al clima, a la mentira...al amor...Todo tipo de debilidad en algún momento le toca al ser humano...

Tres días en que en cada despertar veía ese mismo techo una y otra vez, en que las mismas noticias de fondo pasaban por esa televisión nefasta minuto tras minuto, esa fiebre que persistía en todo momento, tratando de llevarme al delirio y a esa sensación de que todo era en vano, luchar, levantarse, mejorar para volver a ser uno mismo, para poder seguir adelante, para poder recorrer cada día como si fuera una aventura de la que ya sabemos el guión, el reparto y el final. Enfermarse es casi un auto-exilio en el peor de los casos, la ventana con vista hacia la nada, será nuestro único escape transitorio...
posted by Juano Monzón at 21:43

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