Sindrome De Domingo Por La Tarde

jueves, 31 de octubre de 2013

Epílogo.

Y aquí vamos de nuevo, dentro de todas las posibilidades que uno tiene en la vida, si hay algo de que uno tiene que estar seguro es de no saber desperdiciarlas, más cuando uno ya ha tenido dichas oportunidades y las desperdició en su momento, el tiempo correcto de cada hecho es ahora. El presente es hoy.

No siempre que uno tome como concepto la perfección necesariamente tiene(debe) ser perfecto, cada punto de vista da una perfección diferente para cada persona.

Época del año en que surgen innumerables recuerdos que hacen que la vida tome otro significado, que lo cotidiano sea tan apreciable como una gema perdida por décadas y encontrada por alguien con mucha suerte y sepa apreciarla, una vorágine de pensamientos hacen querer que la persona actúe en consecuencias a los hechos que uno provoca, para luego así poder obtener resultados óptimos y positivos.

Las tardes de plaza, los ensayos de domingos, las caminatas musicales, esos acordes entre cuatro paredes, la infancia dentro de un adulto, todo eso quedó detrás de éste camino que uno sabe transitar. Algunos lo llaman madurez, otro responsabilidades, otros volverse aburrido, otros quizás crecer. La realidad es que el presente juega a ser el protagonista estelar de este juego, y abandonar el pasado para siempre, saber vivir del modo en que a cada persona pueda encontrar su felicidad en esas pequeñas cosas cotidianas de la vida, en ese momento, y sólo en ese momento, podremos decir: Hoy es hoy, y ya no es el ayer.


"Depende del cristal con el que miras, todo es horrible o terriblemente bello..."
posted by Juano Monzón at 23:34

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